Algunas personas no dicen que tengo un solo problema, sino que dicen: Todo comienza y luego se detiene. Una oportunidad laboral que no se concreta, un proyecto de matrimonio que se derrumba en el último momento, o una puerta que se abre y luego se cierra sin un motivo convincente. Este artículo explica cómo entender el estado de disrupción cuando ya no es sólo un incidente pasajero, sino un patrón que se repite en más de un aspecto de la vida.
El artículo aborda las razones citadas con mayor frecuencia por las visitantes femeninas cuando hablan de retraso en el matrimonio, con un enlace claro a las páginas de servicio correspondientes.
Un artículo que explica los casos en los que se habla mucho del mal de ojo o la envidia y cómo se refleja en la forma de leer el problema.